La serigrafía en frío es una  técnica que usa el mismo método de impresión que la serigrafía vitrificable.

El proceso de decoración comienza con la realización del diseño y trazado del dibujo a serigrafiar por nuestros profesionales.

Una vez se insole la pantalla con el fotolito, estará todo listo para empezar con la serigrafía.
La diferencia entre ambas se encuentra en las tintas, que son de baja temperatura, y el calor necesario de horneado, que ronda los 130⁰.

Esta técnica permite conseguir colores más brillantes y de tonalidad más viva, pero tiene la desventaja de ser más vulnerable a los roces.

La serigrafía en frio es ideal para aquellos productos que tienen un recubrimiento como son, por ejemplo, las botellas pintadas, mateadas, etc.

Además, su utilización, permite agilizar los tiempos de entrega por la rapidez al hornearse.